Un equipo que enciende pero no enfría rara vez está “roto” del todo: casi siempre hay una causa concreta y muchas veces es simple. Estas son las siete que más encontramos en las visitas, ordenadas de la más común a la menos.
1. Filtros sucios
Es la causa número uno y la única que podés resolver sin ayuda. Un filtro saturado corta el caudal de aire: el equipo trabaja, consume, pero casi no enfría. Retiralos, lavalos con agua tibia, dejalos secar a la sombra y volvé a colocarlos. Conviene hacerlo cada 15 a 30 días en temporada.
2. Serpentina de la unidad interior tapada
Detrás del filtro está la serpentina, que se cubre de una película de polvo y humedad que el lavado casero no alcanza. Ahí hace falta una limpieza profunda con producto específico y funda de lavado.
3. Unidad exterior sin ventilación
La condensadora tiene que poder expulsar el calor. Si está encerrada en un balcón cerrado, tapada con una cobertura o pegada contra una pared, recircula aire caliente y el rendimiento cae justo los días en que más lo necesitás. Dejale espacio libre y despejá hojas o suciedad de las aletas.
4. Falta de gas por una fuga
El refrigerante no se consume: si falta, hay una pérdida. Se nota porque el equipo enfría cada vez menos, aparece escarcha en las conexiones de la exterior o el compresor corta solo. Recargar sin reparar es tirar dinero: primero hay que hacer la detección de la fuga y después la carga de gas.
5. Capacitor agotado
Si escuchás un zumbido en la unidad exterior y el compresor no arranca, suele ser el capacitor. Es un repuesto económico y su reemplazo se resuelve en la misma visita.
6. Ventilador de la unidad exterior detenido
Sin ese ventilador el equipo no puede disipar calor y se corta por protección a los pocos minutos. Puede ser el motor, el capacitor o una traba mecánica.
7. Equipo mal dimensionado o mal instalado
Si el aire nunca enfrió del todo desde el día uno, el problema puede ser de origen: capacidad insuficiente para los metros, cañería demasiado larga, falta de vacío en la instalación o aislación deteriorada. Lo confirmamos con un diagnóstico con instrumental.
Qué conviene hacer
Probá primero con los filtros y con despejar la unidad exterior. Si después de eso sigue igual, no insistas con el equipo encendido: trabajando forzado se daña el compresor, que es la pieza más cara. Pedí una revisión técnica y, si el equipo tiene varios años, aprovechá para consultar por el mantenimiento preventivo.
