Hay una diferencia enorme entre un equipo que enfría poco y uno que directamente no enfría. En el segundo caso el ventilador interior funciona, el caudal de aire es normal, pero la temperatura que sale por la reja es casi la misma que la del ambiente. Eso reduce muchísimo la lista de causas posibles.
La prueba que ordena todo el diagnóstico
Poné la mano en la salida de aire y después en la reja de retorno, arriba del equipo. Si la diferencia entre lo que entra y lo que sale es de menos de tres o cuatro grados, con el equipo en frío al mínimo y a los diez minutos de encendido, no hay ciclo frigorífico funcionando. Con un equipo sano esa diferencia ronda los diez grados o más.
El segundo dato lo da la unidad exterior. Si el ventilador de afuera gira y se escucha el zumbido grave del compresor, el circuito está intentando trabajar. Si afuera solo gira el ventilador, o no gira nada, el problema es eléctrico o de arranque y no de carga de refrigerante.
Falta de gas: el escenario más común
El refrigerante no se consume, así que si falta es porque se fue por algún lado. Con carga baja el equipo sigue arrancando, el ventilador sigue moviendo aire y el compresor sigue girando, pero la cantidad de refrigerante que circula no alcanza para absorber calor. Por eso la sensación es exactamente esa: sale aire, no sale frío.
La señal clásica de carga baja parcial es escarcha sobre la conexión fina de la unidad exterior mientras la gruesa está tibia. Con pérdida total no hay ni siquiera escarcha, porque no queda presión suficiente para que el refrigerante evapore a baja temperatura. Lo vemos a fondo en por qué un equipo pierde gas.
Compresor que gira pero no comprime
Este es el caso que más se confunde con falta de gas, porque los síntomas en el ambiente son idénticos. El compresor arranca, hace ruido, consume corriente, pero sus válvulas internas están dañadas y no genera diferencia de presión. La forma de distinguirlo es medir: un compresor que no comprime muestra presiones de alta y de baja que tienden a igualarse en pocos segundos. Con falta de gas, en cambio, la baja cae muy por debajo de lo normal y la alta también baja, pero se mantienen separadas.
Un detalle que ayuda: si alguien ya le cargó gas al equipo hace poco y volvió a quedar igual, es más probable que el problema sea mecánico y no de carga. Ver cambio de compresor.
La placa nunca dio la orden
En equipos inverter la unidad interior manda la consigna y la exterior decide. Si un sensor de temperatura de la interior está en falla y le informa a la placa que el ambiente ya está a la temperatura fijada, la placa nunca le pide frío al compresor. El equipo se queda ventilando de manera perfectamente silenciosa, sin errores en el display y sin ningún síntoma raro. Es una falla barata que se confunde con una carísima.
Qué podés revisar vos antes de llamar
- Modo y temperatura: que esté en frío y no en ventilador o en automático, y con la consigna varios grados por debajo del ambiente.
- Filtros: si están tapados el caudal baja, pero el aire que sale igual tiene que estar frío. Si sale abundante y tibio, el filtro no es el problema.
- Unidad exterior: comprobá que arranque a los pocos minutos de encender la interior y que el condensador no esté cubierto de polvo, hojas o pelusa.
- Puertas y ventanas: obvio pero frecuente, sobre todo en locales a la calle.
Qué hacemos cuando llegamos
Medimos presiones de alta y baja con el equipo en régimen, la corriente que consume el compresor y las temperaturas de entrada y salida de aire en la interior. Con esos tres datos se cierra el diagnóstico en el momento: carga baja, compresor mecánicamente vencido o problema de control. Si es fuga, la buscamos antes de cargar, porque cargar sin reparar es tirar el gas.
Ver diagnóstico de fallas, detección de fugas y el aire no enfría.
