El equipo enciende, el display responde, pero por la reja casi no sale aire. Un ventilador interior que no gira o gira lento no es un detalle de confort: es la pieza que le entrega calor a la serpentina, y sin ella el sistema entero se desordena.
Qué pasa cuando falta caudal
La serpentina necesita que el aire del ambiente le entregue calor para que el refrigerante evapore. Con poco caudal, la temperatura de la serpentina se desploma, se empieza a formar hielo, y ese hielo tapa todavía más el paso del aire. Es un círculo que termina con la serpentina convertida en un bloque y con riesgo de que llegue líquido al compresor.
Turbina trabada o frenada
La turbina es un cilindro de paletas muy finas. Con los años se le adhiere una costra de polvo y humedad que la desbalancea y le agrega peso. En casos extremos el motor arranca, no logra vencer y se queda zumbando. Se reconoce porque el zumbido está, pero el aire no. Una limpieza profunda devuelve caudal y suele resolverlo sin repuestos.
La otra traba mecánica son los bujes del eje. Secos o gastados, aumentan el rozamiento: el motor gira lento, se calienta y a veces lo corta su protector térmico a los minutos. Ver el aire se apaga a los pocos minutos.
Capacitor del ventilador agotado
En equipos on-off el motor del ventilador interior usa un capacitor de arranque y marcha. Cuando pierde capacidad, el motor no llega a las vueltas normales: gira lento, con poca fuerza, o arranca solo si uno le da un empujón manual con el equipo apagado. Es uno de los repuestos más económicos y resuelve una falla que asusta bastante.
Motor de corriente continua y señal de realimentación
Los equipos inverter modernos usan motores de continua sin escobillas que le devuelven a la placa una señal con las vueltas reales. Si esa señal no llega, la placa asume que el ventilador no gira y corta todo, aunque el motor esté sano. Acá la falla puede estar en el conector, en el cable o en la placa, y no en el motor. Es un caso donde cambiar el motor no arregla nada, y por eso hay que medir antes de comprar.
Un detalle que ayuda a identificarlo: en estas fallas el equipo suele declarar un código específico de ventilador interior y detenerse por completo a los pocos segundos de encender, en lugar de quedarse zumbando. Si el motor arranca, gira un instante y el equipo corta declarando error, la sospecha es de señal y no de mecánica.
Qué podés revisar vos
- Velocidad seleccionada: que no esté en modo silencioso o en automático con el ambiente ya cerca de la consigna.
- Filtros: saturados reducen el caudal aunque el ventilador gire bien. Esa es la primera confusión a descartar.
- Obstrucción visible: con el equipo apagado y la térmica baja, mirá si hay algo entre las paletas de la turbina.
- Ruido: un zumbido sin movimiento apunta a capacitor o traba. Silencio total apunta a motor sin alimentación o a placa.
- Hielo: si además ves escarcha en la serpentina, apagá el frío y dejá en ventilador hasta descongelar.
Qué hacemos nosotros
Verificamos si llega tensión al motor, medimos la capacidad real del capacitor y comprobamos el giro libre del eje con el equipo sin tensión. En motores de continua revisamos la señal de realimentación antes de condenar el motor. Si el problema es suciedad, se hace limpieza profunda de turbina y serpentina en el momento.
Ver limpieza profunda, cambio de repuestos y reparación de aire acondicionado.
