El equipo estuvo seis meses parado. Encenderlo el primer día de calor y descubrir que no enfría es el escenario más común y el más caro, porque coincide con el momento de mayor demanda de service.
Por qué un arranque de prueba no es solo encenderlo
Encender el equipo y sentir aire fresco no prueba nada. Un equipo con carga baja, con condensador sucio o con un capacitor degradado también tira aire fresco los primeros minutos. Lo que revela el estado real son los valores medidos con el equipo estabilizado, después de al menos quince o veinte minutos de funcionamiento continuo.
Los valores que se toman
- Salto térmico: temperatura del aire de retorno menos la del aire de impulsión, con el equipo estabilizado en modo frío y ventilador en máxima. Un salto pobre indica falta de caudal o falta de capacidad.
- Consumo en amperes: se compara con el valor de la chapa del equipo. Muy por debajo suele ser carga baja; muy por encima, condensador tapado o problema mecánico.
- Presión de baja: se interpreta junto con la temperatura ambiente, nunca sola.
- Temperatura de la línea de succión y del aire que sale de la unidad exterior.
- Tensión de alimentación en marcha, no en reposo, para ver la caída al arrancar el compresor.
Lo que aparece en esta prueba y no en una revisión visual
- Fugas lentas que dejaron el equipo con carga baja durante el invierno.
- Capacitores degradados, que hacen que el compresor zumbe y no arranque en los días de más calor.
- Contactores con contactos picados.
- Desagotes tapados por nidos o insectos durante los meses sin uso.
- Ventiladores con bujes secos, que todavía giran pero con ruido.
Las tareas que acompañan
La prueba se hace después de limpiar, porque un condensador sucio distorsiona todos los valores. Por eso la secuencia lógica es limpieza profunda, secado, arranque y medición. Ver el paso a paso de un service.
Qué se revisa antes de encender
- Unidad exterior: nidos, hojas, estado del soporte y de los antivibratorios.
- Aislación de las cañerías: el sol la deteriora y en seis meses puede haberse deshilachado.
- Desagote: pasar agua limpia y confirmar que sale por el extremo exterior.
- Filtros: lavados y secos antes de arrancar, para que la medición no salga distorsionada.
- Alimentación eléctrica: estado de la térmica del circuito y ajuste de los bornes.
Cómo interpretar el primer arranque
Es normal que el equipo huela un poco los primeros minutos, por el polvo acumulado sobre la serpentina, y que haga algún ruido al arrancar el ventilador exterior. No es normal que tarde en arrancar el compresor, que zumbe sin arrancar, que tire un código de error o que el aire salga apenas fresco después de veinte minutos.
El error de probarlo en un día fresco
Probar el equipo con temperatura exterior baja da valores que no sirven y, en modo frío, puede hacerlo trabajar fuera de rango. Conviene elegir un día templado, con al menos veinte grados afuera, y dejarlo estabilizar veinte minutos antes de tomar cualquier valor. Si el resultado no convence, se repite la prueba otro día en condiciones parecidas, antes de decidir cualquier intervención sobre el circuito frigorífico.
El momento correcto
Entre septiembre y noviembre. Es cuando hay agenda disponible, cuando un repuesto que hay que pedir todavía llega a tiempo y cuando una reparación se puede programar sin urgencia. Ver preparar el aire para el verano y urgencias 24 horas.
