La mayoría de las instalaciones que se complican el día del trabajo lo hacen por cosas que se podrían haber previsto antes. Esta es la lista de lo que conviene mirar cuando ya tenés el equipo y estás por coordinar la instalación.
1. Que el equipo esté completo y sin golpes
Abrí las cajas antes del día de la instalación. Tienen que estar las dos unidades, el control remoto con pilas, los soportes de la unidad exterior, el manual y la documentación de garantía. Revisá que la serpentina de la unidad exterior no tenga aletas aplastadas por un golpe de transporte y que ninguna de las dos unidades tenga abolladuras.
Si algo está dañado o falta, tenés tiempo de reclamarle al vendedor. Descubrirlo con el instalador en la casa significa suspender el trabajo y reprogramar.
2. Dónde va a ir cada unidad
No hace falta que lo definas vos —de hecho conviene que lo defina el técnico—, pero sí que tengas claro qué opciones hay. Mirá si el balcón, el patio o la pared exterior tienen lugar y ventilación, si hay que pasar por algún ambiente intermedio y si el recorrido cruza una pared estructural. Cuanto más cerca queden las dos unidades, mejor rinde y más barato sale. Más sobre esto en dónde poner el aire acondicionado.
3. Por dónde sale el agua
Buscá dónde podría desagotar el condensado: un desagüe pluvial, un patio, una rejilla. Tiene que poder llegar ahí con pendiente hacia abajo en todo el recorrido. Si no hay ningún punto posible más bajo que el equipo, vas a necesitar una bomba de condensado, y conviene saberlo antes para que esté presupuestada.
4. El tablero eléctrico
Abrí el tablero y mirá si hay espacio libre para una térmica más. Fijate también si hay disyuntor diferencial —es el interruptor con el botón de prueba— y si los circuitos están identificados. Si el tablero está lleno, si no hay disyuntor o si la instalación tiene más de veinte años, es muy probable que el equipo necesite un circuito nuevo. Sacale una foto y mandala junto con el resto: así el presupuesto viene completo.
5. El reglamento del edificio
Si vivís en un edificio, averiguá con la administración si hace falta autorización previa y dónde permiten colocar la unidad exterior. Muchos consorcios exigen un pedido por escrito con el detalle del trabajo y tienen restricciones sobre el frente. Resolverlo con anticipación evita que el día de la instalación el encargado no te deje trabajar. Lo vemos a diario en Belgrano y Caballito.
6. El acceso
Pensá cómo se llega a donde va la unidad exterior. Si hay que trabajar en altura, si hace falta pasar por lo del vecino, si el ascensor tiene restricciones de horario para materiales. Todo eso condiciona el tiempo y, a veces, el costo. Si el acceso es complejo, mandá una foto: es la diferencia entre un presupuesto realista y uno que se modifica el mismo día.
7. El día del trabajo
- Despejá la pared donde va la unidad interior y corré los muebles de la zona.
- Cubrí lo que no se pueda mover: hay polvo de perforación, aunque se trabaje con cuidado.
- Asegurate de que haya alguien mayor de edad durante todo el trabajo.
- Previsto un enchufe cercano para las herramientas.
Al terminar, pedí esto
Antes de que el técnico se vaya, que te muestre el equipo funcionando en frío y que te explique el control remoto. Y pedí la garantía por escrito, con el detalle de lo que se hizo. En nuestro caso, además, cada trabajo queda registrado y lo podés consultar después con tu DNI o tu email.
Si todavía no coordinaste, mandanos fotos del ambiente, de la pared exterior y del tablero: con eso te damos el presupuesto cerrado el mismo día. Ver instalación de Split o qué define el precio de una instalación.
