Es un defecto que se ve a simple vista y que casi nadie mira: franjas de aletas aplastadas en el condensador, por un golpe, por una hidrolavadora o por haber apoyado algo contra la unidad.
Por qué importa una zona aplastada
El aire busca el camino de menor resistencia. Si una parte del paquete está cerrada, el caudal se concentra en el resto y esa superficie deja de intercambiar calor. El efecto es el mismo que tener el condensador sucio en esa zona: presión de alta más elevada, más consumo del compresor y menos capacidad frigorífica.
Cómo se evalúa
- Mirar el paquete a contraluz o con una linterna del otro lado: las zonas cerradas no dejan pasar luz.
- Estimar qué porcentaje de la superficie está afectada. Una franja chica en un borde no cambia nada medible.
- Revisar si la aleta está solo doblada o si además está corroída y quebradiza.
- Comparar el estado con el consumo medido y la presión de trabajo.
Cuándo se peinan
Cuando el daño es extendido, la aleta está sana y todavía tiene material. Se usa un peine de aletas con el paso correcto, que se elige según la densidad de aletas por pulgada del equipo. Se trabaja en seco, con movimientos cortos y paralelos, apoyando el peine en el borde y empujando hacia el frente sin pivotear.
Cuándo es peor el remedio
- Aleta corroída: en zonas costeras o cerca de una pileta, el aluminio se vuelve quebradizo. Al peinar se desprende y queda el tubo expuesto.
- Peine de paso equivocado: si los dientes no coinciden con la separación, se rompe más de lo que se arregla.
- Golpes de zona muy chica: el riesgo de romper supera el beneficio de recuperar unos centímetros cuadrados.
- Tubos deformados: si el golpe llegó al tubo de cobre, peinar la aleta no resuelve nada y hay riesgo de fuga.
La diferencia entre aleta doblada y aleta obstruida
Son dos problemas que se ven parecidos y se resuelven distinto. Una aleta obstruida tiene pelusa o tierra entre medio y se soluciona lavando. Una aleta doblada tiene el metal cerrado sobre sí mismo y por más que se lave no vuelve a abrir. Conviene identificar cuál es antes de decidir el trabajo, porque peinar un condensador que en realidad estaba sucio no cambia nada y lavar uno aplastado tampoco.
Cómo se hace el peinado en la práctica
- Primero se lava y se deja secar, para trabajar sobre aletas limpias.
- Se elige el peine según las aletas por pulgada del equipo, que varía entre fabricantes.
- Se apoyan los dientes en la parte sana y se arrastra hacia la zona dañada con presión mínima.
- Se trabaja en tramos cortos, nunca de una pasada a lo largo de todo el paquete.
- Se revisa a contraluz para confirmar que el paso de aire se abrió.
Si la superficie recuperada es significativa, baja la presión de alta y cae el consumo del compresor. Si el daño era menor, la diferencia no se mide. Conviene tomar consumo antes y después para no discutir sobre impresiones.
Cómo evitar que pase
- No lavar nunca con chorro a alta presión ni en diagonal sobre la aleta.
- No apoyar escaleras, macetas ni cajas contra la unidad exterior.
- Usar soportes firmes y bien anclados, para que la unidad no quede expuesta a golpes. Ver soportes de la unidad exterior.
- En balcones con obra cerca, cubrir la unidad solamente mientras dure el polvo y con el equipo apagado.
Nuestro criterio
Peinamos cuando mejora el paso de aire de forma medible y la aleta está en condiciones. Si no, lo decimos: preferimos no romper un condensador sano para que quede prolijo en la foto. Ver mantenimiento preventivo y el aire consume más que antes.
