Cuando aparece una falla en los primeros meses, lo habitual es que el fabricante diga que es un problema de instalación y el instalador diga que es un defecto del equipo. Saber qué cubre cada garantía evita quedar en el medio.
Qué cubre la garantía del fabricante
Los defectos de fabricación de los componentes: compresor, placas electrónicas, motores, intercambiadores. Tiene un plazo definido por la marca y se hace valer a través del service oficial con la factura de compra.
Lo que habitualmente deja afuera: daños por instalación incorrecta, por falta de mantenimiento, por tensión fuera de rango, por golpes, por uso distinto al previsto y por intervención de personal no autorizado. Ese último punto es el que más conflicto genera.
Qué cubre la garantía del instalador
El trabajo: hermeticidad de las conexiones, vacío correcto, carga de refrigerante, fijación de soportes, aislación de cañerías, desagote con pendiente, conexionado eléctrico y puesta en marcha. Si a los dos meses el equipo pierde gas por una abocardadura mal hecha, eso es del instalador, no del fabricante.
Nosotros damos garantía por escrito de 365 días sobre el trabajo realizado, con el comprobante que detalla qué se hizo.
La zona gris, y cómo se resuelve
El caso típico: el compresor falla a los cuatro meses. ¿Es defecto de fábrica o murió porque el vacío quedó mal hecho y entró humedad al circuito? Un técnico con instrumental puede distinguirlo: la humedad en el circuito deja rastros, y una carga incorrecta también. Por eso importa tanto que la instalación quede documentada.
Lo que te deja cubierto de los dos lados
- Factura de compra del equipo a nombre del titular, guardada.
- Comprobante de instalación con fecha, detalle del trabajo y plazo de garantía por escrito.
- Registro de la puesta en marcha: presiones, consumo y temperaturas medidas el día de la instalación. Es la referencia contra la que se compara después.
- Constancia de los services anuales. Varias marcas condicionan la garantía al mantenimiento.
- Instalación hecha por personal habilitado, porque es requisito explícito de casi todas las marcas.
El error de instalar por fuera para ahorrar
Contratar a alguien sin comprobante porque sale menos deja las dos garantías en riesgo: no tenés respaldo del trabajo y el fabricante puede rechazar el reclamo por instalación no habilitada. El ahorro del primer día se pierde entero con la primera falla. Lo tratamos en instalar el aire uno mismo y la garantía.
Las fallas que no cubre ninguna de las dos
Hay un tercer grupo de problemas que no es del fabricante ni del instalador, y conviene reconocerlo para no reclamar donde no corresponde:
- Falta de mantenimiento: un condensador tapado por años que termina castigando el compresor.
- Problemas de la instalación eléctrica de la vivienda: tensión baja, falta de puesta a tierra o una protección inadecuada que dañan la placa.
- Uso fuera de lo previsto: un equipo doméstico refrigerando un rack las 24 horas.
- Daños por terceros: obra en la fachada, un golpe, filtraciones sobre la unidad exterior.
En estos casos el reclamo es al responsable del hecho, y el equipo se repara como reparación común. Discutirlo con la marca solo hace perder tiempo.
Qué hacer cuando cada uno te manda al otro
- Pedí el diagnóstico por escrito, con la causa indicada.
- Juntá el comprobante de instalación y la ficha de puesta en marcha.
- Si el diagnóstico señala la instalación, reclamale al instalador con ese papel en la mano.
- Si señala un componente, el reclamo es al service oficial de la marca.
- Sin documentación, la discusión no tiene forma de resolverse, y ahí es donde termina pagando el usuario.
Cómo trabajamos
Entregamos comprobante con el detalle del trabajo, los valores de puesta en marcha y la garantía por escrito de 365 días. Si después hay que reclamar al fabricante, tenés el respaldo técnico para hacerlo. Ver qué cubre la garantía de instalación y puesta en marcha.
