Casi todos los presupuestos hablan de instalación estándar, pero el alcance de esa palabra cambia entre empresas. Conviene tener claro qué se entiende habitualmente por estándar para saber si tu caso entra o no.
Qué suele incluir
- Cañería de cobre de hasta tres metros entre unidades, con su aislación.
- Cable de interconexión entre interior y exterior, del largo correspondiente.
- Soportes para la unidad exterior, en pared de mampostería accesible.
- Una perforación de pared para el paso de cañería y desagote.
- Desagote por gravedad hasta un punto de descarga cercano.
- Prueba de presión, vacío con bomba y puesta en marcha con medición de valores.
- Retiro del embalaje y limpieza del sector.
Qué casi nunca incluye
- Metros adicionales de cañería. Cada metro de más se cotiza aparte, y no es solo el caño: es aislación, cable, carga adicional de refrigerante y tiempo.
- La línea eléctrica desde el tablero. Circuito dedicado, cable de sección acorde y protección propia. Algunos presupuestos la incluyen, muchos no.
- Trabajo en altura con silleta, andamio o balancín.
- Bomba de condensado, cuando no hay pendiente natural hacia un desagüe.
- Canaleta o cablecanal para prolijar el recorrido exterior.
- Perforaciones en hormigón, mármol, piedra o revestimientos especiales.
- Estructuras especiales: pisapared, columna, base en piso o bandeja del edificio.
- Reparación y pintura de la pared intervenida.
Cuándo tu caso deja de ser estándar
Si se da alguna de estas, conviene pedir un relevamiento previo en vez de aceptar un precio telefónico:
- La unidad exterior queda a más de tres o cuatro metros de la interior.
- Hay que bajar o subir varios pisos con la cañería.
- La pared es de hormigón armado o tiene revestimiento especial.
- El acceso a la exterior requiere trabajo en altura desde el exterior.
- No hay desagüe cercano al que llevar el condensado.
- El tablero está lejos, lleno o desactualizado.
- Es un edificio con reglamento y documentación exigida.
Por qué los metros de cañería cambian tanto el número
Un metro adicional de cañería no es solo un metro de caño. Son dos caños de cobre de distinto diámetro, la aislación de cada uno, el cable de interconexión, el caño de desagote, la sujeción del recorrido y, arriba de cierta distancia, carga adicional de refrigerante para compensar el volumen de más. Por eso el adicional por metro no es un recargo arbitrario: refleja materiales y tiempo reales.
Además, cada metro extra resta rendimiento. Un recorrido largo aumenta la pérdida de carga y obliga a respetar el desnivel máximo entre unidades y, en algunos casos, a prever trampas de aceite. Por eso conviene definir la ubicación de las dos unidades buscando el recorrido más corto posible, incluso antes de pensar en el precio.
Por qué esto importa más que el precio inicial
Un presupuesto estándar aceptado sobre un caso que no lo es termina en adicionales el día de la instalación, con el equipo ya desembalado y sin margen de negociación. Es la situación más incómoda para las dos partes y se evita con veinte minutos de relevamiento previo.
Lo que siempre debería estar, sea estándar o no
Prueba de hermeticidad, vacío con bomba y medido, carga verificada, desagote con pendiente, aislación completa y registro de los valores de puesta en marcha. Eso no es un adicional: es la instalación. Si un presupuesto ahorra ahí, no está siendo más barato, está haciendo otra cosa.
Cómo lo hacemos
Relevamos antes, definimos qué entra en el estándar y qué se cotiza aparte, y cerramos el precio por escrito. Sin adicionales el día del trabajo. Ver qué revisar antes de que llegue el instalador e instalación de soportes.
