En detalle
Lo que conviene saber antes de contratar
De dónde sale el ahorro, en orden de impacto
Primero, la limpieza: serpentina interior y condensador exterior sucios son la causa más común de consumo excesivo, y la de solución más barata. Segundo, la carga de refrigerante en su valor exacto, ni de menos ni de más. Tercero, el estado de los componentes eléctricos, especialmente el capacitor. Cuarto, el uso: cada grado por debajo de 24 agrega alrededor de un 7% de consumo. Y quinto, el ambiente: una cortina, un toldo o una película en el vidrio orientado al sol cambian el trabajo que tiene que hacer el equipo.
¿Conviene cambiar un on-off viejo por un inverter?
Si el equipo tiene más de diez años, es on-off y se usa muchas horas por día, el cambio se paga solo en pocas temporadas. Un inverter moderno modula la velocidad del compresor en lugar de arrancar y cortar, y eso reduce el consumo de forma notable justo en el escenario de uso intensivo. Si el uso es esporádico, en cambio, el recupero se estira y conviene mantener el equipo actual en buen estado. Hacemos el cálculo con tus horas reales de uso y, si el cambio conviene, hacemos la instalación.