En la mayoría de los locales el aire acondicionado es confort. En una farmacia es también conservación de producto. Buena parte de los medicamentos tiene indicado conservarse por debajo de una temperatura determinada, y eso cambia por completo cómo se diseña la instalación.
Tres zonas con exigencias distintas
- Salón de venta: confort del público y del personal, con vidriera que suele dar al sol y puerta que se abre todo el día.
- Depósito o trastienda: es donde está el grueso del stock. Necesita temperatura controlada y estable aun con el local cerrado.
- Heladera de conservación: para lo que va en cadena de frío. Es equipo de refrigeración, no de climatización, pero depende del ambiente donde está.
La diferencia clave es esa última: el depósito no puede quedar sin climatizar durante la noche y el fin de semana, porque es justo cuando más sube la temperatura de un ambiente cerrado sin ventilación.
El error más común
Poner un único equipo en el salón y dejar la trastienda sin nada, confiando en que el aire pasa. No pasa. La trastienda suele estar separada por una puerta, no tiene ventana y acumula el calor del tablero, de la iluminación y del propio motor de la heladera. Es el lugar más caliente del local y donde está guardado el stock.
El segundo error es usar el equipo del salón como si fuera de servicio continuo. Un split doméstico encendido las veinticuatro horas en un ambiente chico no está pensado para ese régimen y se rompe antes.
Qué equipo suele convenir
Para el salón, un piso techo o cassette inverter dimensionado con la vidriera y la puerta contemplada, como en cualquier local a la calle. Para el depósito, un equipo independiente, de capacidad modesta pero apto para funcionamiento permanente, y preferentemente con la posibilidad de trabajar con temperaturas exteriores bajas si tiene que funcionar en invierno.
Si el stock refrigerado es importante, tiene sentido evaluar redundancia: dos equipos chicos alternándose en lugar de uno solo. Si uno falla, el otro sostiene mientras se repara.
Registro de temperatura
La inspección no pregunta qué equipo tenés: pregunta qué temperatura hubo. Conviene tener termómetros con registro en depósito y en la heladera, y guardar los valores. Es la única forma de demostrar que la cadena se mantuvo y, de paso, la forma más barata de enterarse de que un equipo empezó a fallar antes de perder mercadería. Lo desarrollamos en control y registro de temperatura.
Qué mantenimiento pide
- Service preventivo programado, no correctivo. En una farmacia una rotura de fin de semana se paga con producto tirado.
- Limpieza de condensadores de la heladera de conservación, que suele estar arrinconada contra una pared sin aire.
- Verificación de que el equipo del depósito reinicia solo después de un corte de luz. Muchos quedan apagados y nadie se entera hasta el lunes.
- Control del tablero y de las protecciones, con electricista matriculado.
Cómo trabajamos con farmacias
Abono de mantenimiento con visitas programadas, urgencias 24 horas y factura A. Ver mantenimiento comercial, aire en consultorios y service de heladeras y exhibidoras.
