Hay oficinas donde la temperatura está perfecta y a las cuatro de la tarde igual todos tienen sueño y dolor de cabeza. No es la temperatura: es el aire. Un Split enfría el aire que ya está adentro y lo vuelve a soplar, pero no trae aire nuevo del exterior.
Climatizar y ventilar son dos cosas distintas
El equipo de aire acondicionado toma el aire del ambiente, lo pasa por la serpentina y lo devuelve más frío. Ese circuito es cerrado. La renovación de aire, en cambio, saca aire viciado y mete aire de afuera. Si nadie abre una ventana y no hay sistema de renovación, el dióxido de carbono y la humedad que generan las personas se van acumulando durante toda la jornada.
Cómo se nota que falta renovación
- Somnolencia y baja concentración después del mediodía, sin causa aparente.
- Olor a encierro al entrar a la mañana o después del almuerzo.
- Sensación de aire pesado aunque el termómetro marque bien.
- Vidrios empañados o humedad en rincones fríos.
- Más resfríos de lo habitual en temporada.
Cuánto aire hace falta
El caudal de renovación se calcula por ocupación y por uso del ambiente: cuántas personas hay, cuánto tiempo permanecen y qué se hace ahí. Una sala de reuniones para doce personas necesita mucho más caudal por metro cuadrado que un depósito de archivo. En espacios con equipamiento que genera vapores, olores o calor localizado, además de renovar hay que extraer en el punto donde se genera.
Las soluciones que funcionan
- Inyección y extracción forzada: un ventilador mete aire filtrado del exterior y otro saca el viciado, con las bocas ubicadas de forma que el aire barra el local y no haga cortocircuito entre entrada y salida.
- Recuperador de calor: el aire que sale intercambia temperatura con el que entra, así se renueva sin tirar a la calle todo el frío que ya se pagó. Es la opción razonable en oficinas de uso intensivo.
- Extracción localizada: en cocinas, office, baños, sala de impresión o depósitos de insumos, donde hay una fuente puntual.
- Aire exterior incorporado al sistema central: cuando hay conductos, se puede tomar un porcentaje de aire nuevo y acondicionarlo junto con el de retorno.
Filtrado y mantenimiento
Traer aire de afuera en una avenida sin filtrar es cambiar un problema por otro. El sistema necesita filtros acordes y, sobre todo, un plan para cambiarlos: un filtro saturado deja de filtrar y además ahoga el caudal, con lo cual la renovación deja de existir aunque el ventilador siga girando.
Cómo lo resolvemos
Relevamos ocupación y uso, calculamos el caudal necesario y proyectamos el sistema junto con la climatización, para que ventilación y frío no trabajen uno contra el otro. Ver ventilación y extracción para empresas, climatización de oficinas y mantenimiento en oficinas.
