Aplicar la regla de frigorías por metro cuadrado en un depósito da un número enorme, carísimo y casi siempre equivocado. Una nave no se climatiza como una oficina grande, porque el problema no es el mismo.
Las cuatro diferencias que cambian todo
- Altura: en una nave de ocho metros el aire caliente se acumula arriba y la gente trabaja abajo. Enfriar todo el volumen es tirar plata; hay que tratar la zona ocupada.
- Techo de chapa: con sol directo se convierte en una plancha radiante. La carga por techo puede superar largamente a todo lo demás junto.
- Portones: cada apertura renueva un volumen de aire enorme. Un sistema hermético calculado con portones cerrados no existe en la realidad operativa.
- Ocupación baja y dispersa: pocas personas en mucha superficie. No hace falta la misma temperatura en todos lados.
Primero bajar la carga, después poner equipos
En una nave, las medidas pasivas rinden más que cualquier equipo. Aislar el techo, ventilar la cámara de aire bajo la cubierta, usar pintura reflectiva y ordenar la circulación de aire cambia el punto de partida del cálculo. Cada grado que se evita ganar es capacidad que no hay que comprar ni alimentar después.
Qué se usa según el objetivo
- Confort del personal en puestos fijos: climatización por sector o por puesto, con equipos que tratan solo la zona de trabajo y no la nave entera.
- Bajar la temperatura general en verano: ventilación mecánica con extracción alta e ingreso de aire bajo, que saca el aire caliente estratificado.
- Superficies grandes con requerimiento real de frío: equipos roof top montados en cubierta, con distribución por conductos y sin ocupar superficie útil.
- Producto que necesita temperatura controlada: ahí sí se sectoriza y se cierra un recinto aislado, porque climatizar toda la nave para proteger un pallet no cierra por ningún lado.
- Calefacción en invierno: con destratificadores que bajan el aire caliente acumulado en altura antes de sumar potencia.
El portón, tratado aparte
Si el movimiento de carga y descarga es continuo, no tiene sentido calcular como si el local estuviera cerrado. Lo que se hace es acotar el problema: sectorizar la zona de andén con cortinas de aire o de lamas, separar el sector de trabajo del sector de tránsito y climatizar solo del lado de adentro de esa barrera. Es la única forma de que el sistema llegue a condición durante la jornada operativa y no solo cuando la planta está parada.
La parte eléctrica no es un detalle
Los equipos de esta escala son trifásicos, arrancan con corrientes altas y comparten tablero con maquinaria. Antes de definir el sistema hay que ver qué potencia disponible hay, cómo está el tablero y si la instalación soporta la carga nueva. Es habitual que la adecuación eléctrica pese tanto como los equipos en el presupuesto.
Cómo se define bien
Con relevamiento en planta: altura, cubierta, orientación, portones, maquinaria, turnos y qué sectores necesitan qué condición. Recién con eso se elige el sistema. Ver climatización de depósitos y galpones, equipos roof top y ventilación y extracción.
