Una peluquería de sesenta metros con cinco puestos activos tiene más carga térmica que una oficina del doble de tamaño. Los secadores de mano son resistencias de alta potencia funcionando varias horas seguidas, y todo ese calor queda adentro.
La carga que nadie suma
Cada secador profesional es un consumo eléctrico importante que se convierte íntegramente en calor dentro del local. Sumale planchitas, buclera, vapor de lavado, la iluminación de puestos que suele ser abundante y el público sentado. En un sábado a la mañana con todos los puestos ocupados, la carga real triplica la de un día flojo.
Por eso el dimensionado se hace sobre el peor escenario: cantidad de puestos por la potencia de los secadores, más iluminación, más ocupación máxima. Dimensionar sobre el promedio es garantizar que en hora pico el local esté caliente.
El error más común: el equipo sobre las sillas
Se ve todo el tiempo. El split interior queda justo arriba de la fila de puestos y tira aire frío directo sobre la cabeza de la clienta con el pelo mojado. Nadie aguanta eso, bajan el equipo o lo apagan, y el local vuelve a calentarse. La posición correcta es que el aire circule a lo largo del local y no que baje a plomo sobre las personas.
En locales angostos conviene un piso techo en la pared del fondo tirando hacia la puerta, o cassettes con las aletas orientadas a los pasillos. Lo explicamos en dónde poner el aire acondicionado.
El tema de la ventilación
Un aire acondicionado no renueva aire: recircula el del local. Con decolorantes, acetona y lacas, la falta de renovación se nota en olor y en dolor de cabeza del personal, que pasa ocho horas ahí adentro. Hace falta extracción, idealmente localizada en la zona de química y lavado, con entrada de aire compensatoria. Ver renovación de aire.
Qué equipo suele convenir
- Piso techo inverter cuando hay altura y el local es largo: buen caudal, reparte parejo y es fácil de mantener.
- Cassette si hay cielorraso desmontable y se puede repartir en dos bocas para no tirar sobre ningún puesto.
- Dos splits medianos en lugar de uno grande, cuando el local tiene sector de corte y sector de lavado separados.
El inverter acá no es un lujo: con la carga variando tanto entre un martes y un sábado, un on-off queda o corto o sobrado todo el tiempo.
Qué mantenimiento pide
El pelo es el enemigo. Se levanta con el aire de retorno, se acumula en el filtro y en poco tiempo pasa a la serpentina, donde forma una manta que baja el caudal y hace que el equipo se congele. En peluquerías el filtro hay que lavarlo cada 15 días como máximo y la limpieza profunda de serpentina y turbina conviene hacerla dos veces al año, no una.
También hay que revisar el desagote, porque el pelo que pasa al condensado tapa el caño y el equipo termina goteando sobre el piso del salón.
Presupuesto sin sorpresas
Vamos al local, medimos, contamos puestos y te decimos qué capacidad hace falta y qué implica la instalación eléctrica de ese equipo. Ver instalación en locales, limpieza de equipos comerciales y mantenimiento en locales.
