Cuando falta refrigerante, la primera pregunta técnica no es “cuánto gas le ponemos” sino “qué gas lleva”. La etiqueta de la unidad exterior lo dice, y de eso depende todo el procedimiento.
Dónde mirar
En el lateral de la unidad exterior hay una placa con el modelo, la tensión, la corriente y dos datos clave: el tipo de refrigerante (R22, R410A o R32) y la carga de fábrica en gramos. Ese número es el que se pesa al cargar: no se carga “hasta que dé presión”.
R22: los equipos viejos
Se usó hasta principios de la década pasada. Está discontinuado por su impacto sobre la capa de ozono, cada vez es más caro y no se puede reemplazar por otro gas en el mismo equipo. Si tu aire es R22 y pierde carga, vale la pena hacer la cuenta frente a un equipo nuevo.
R410A: la mayoría del parque actual
Es una mezcla de dos refrigerantes. Eso tiene una consecuencia práctica importante: cuando hay una fuga, los componentes no se escapan en la misma proporción, así que lo que queda ya no tiene la composición original. Por eso no se completa: se recupera lo que hay, se repara la fuga, se hace vacío y se carga de cero la cantidad exacta, en fase líquida y pesada en balanza. Más detalle en carga de gas R410A.
R32: los equipos nuevos
Es el refrigerante de casi todas las líneas inverter actuales. Es un gas puro, rinde más por kilo (los equipos llevan menos carga) y tiene bastante menos impacto ambiental. A cambio es levemente inflamable, así que exige instrumental compatible y precauciones durante el trabajo. Lo explicamos en carga de gas R32.
Lo que nunca se hace
- Mezclar refrigerantes distintos en el mismo circuito.
- Cargar R410A en un equipo diseñado para R22: trabajan a presiones y con aceites diferentes.
- Recargar sin buscar la fuga. El refrigerante no se consume: si falta, se está yendo por algún lado.
Si tu equipo enfría cada vez menos o se escarcha la cañería, leé por qué un aire pierde gas antes de pedir “una carga”.
Cómo es una carga bien hecha, paso a paso
- Diagnóstico. Se mide presión, temperatura y consumo para confirmar que efectivamente falta refrigerante y no es otra cosa, como un filtro tapado o un ventilador que no gira.
- Búsqueda de la fuga. Con detector electrónico, espuma o nitrógeno a presión, según el caso: ver prueba de presión con nitrógeno.
- Reparación. Se rehace la unión, se reemplaza el tramo o se cambia el componente dañado.
- Vacío. Se extrae el aire y la humedad del circuito, y se verifica con vacuómetro y no con el reloj del manifold: ver vacío medido en micrones.
- Carga pesada en balanza, con la cantidad que indica la placa más el agregado que corresponda por metro de cañería.
- Verificación final de presiones, temperatura de salida y consumo con el equipo en régimen.
El detalle del cálculo está en cómo se calcula la carga por peso.
Qué cambia en el mantenimiento según el gas
Las tareas de limpieza son las mismas, pero el manejo del circuito no. En R32 se trabaja con herramientas e instrumental compatibles y se ventila el sector durante la intervención, por tratarse de un gas levemente inflamable. En R410A hay que cuidar que la carga entre en fase líquida, justamente porque es una mezcla. Y en R22 el problema es de disponibilidad y de precio. Lo comparamos en qué cambia en el mantenimiento según el refrigerante.
Tres preguntas antes de que te carguen gas
- Buscaron la fuga o van a completar. Si la respuesta es completar, vas a repetir la visita en pocas semanas.
- Van a pesar la carga. Cargar mirando solo la presión es una aproximación, no un método.
- Queda por escrito qué se hizo. Fecha, gas, cantidad y reparación. En RefriFast el trabajo va con garantía de 365 días por escrito.
