Un laboratorio de análisis clínicos o de control de calidad tiene un requisito que lo separa de cualquier oficina: los equipos y los reactivos tienen rangos de trabajo especificados por el fabricante, y salirse de ellos invalida resultados. La climatización deja de ser confort y pasa a ser parte del proceso.
La carga viene de los equipos
Los autoanalizadores, centrífugas, estufas de cultivo, baños termostáticos y freezers de muestras generan calor de forma continua. En una sala chica y cerrada, esa carga interna es la dominante y no baja de noche, porque muchos de esos equipos quedan encendidos.
El resultado es el mismo caso que una sala de servidores: hace falta frío todo el año, incluso en invierno, y el equipo tiene que estar preparado para trabajar con temperatura exterior baja. Lo tratamos en climatización de salas de servidores y racks, y el criterio técnico es parecido.
El error más común
Instalar un split doméstico de buena marca y considerar el tema resuelto. Un equipo pensado para un dormitorio no está diseñado para funcionar las veinticuatro horas los trescientos sesenta y cinco días, ni para arrancar con cinco grados afuera. Cuando falla, falla en el peor momento y no hay respaldo.
El segundo error es no prever redundancia. Si el laboratorio tiene muestras y reactivos que dependen de la temperatura ambiente, quedarse sin frío un fin de semana largo puede significar tirar material caro y reprogramar trabajo.
Qué conviene técnicamente
- Equipo apto para servicio continuo, con control de baja temperatura exterior.
- Redundancia con dos equipos que se alternen, dimensionados para que uno solo sostenga la sala. Además, alternar reparte horas de funcionamiento.
- Alarma de temperatura que avise por celular fuera de horario.
- Distribución sin chorro directo sobre equipos ni sobre mesadas de trabajo, para no alterar mediciones ni arrastrar partículas.
- Filtrado acorde al tipo de trabajo, y en las áreas que lo requieran, control de presión respecto de los ambientes vecinos.
La campana de extracción cambia el balance
Una campana de gases saca un caudal de aire importante del laboratorio. Ese aire hay que reponerlo, y si se repone con aire exterior sin tratar, en verano entra caliente y húmedo y en invierno frío. Dimensionar la climatización sin contemplar el caudal de la campana lleva a un equipo que nunca alcanza, o peor, a una sala en depresión con puertas que no se pueden abrir.
El diseño correcto contempla extracción y reposición como parte del mismo sistema.
Documentación y registro
Los laboratorios acreditados necesitan demostrar que trabajaron dentro de condiciones. Eso implica registro de temperatura y humedad del ambiente, además del registro de las heladeras y freezers de muestras. Un registrador automático con historial resuelve el tema y sirve de diagnóstico. Ver registro de temperatura.
Qué mantenimiento pide
- Service preventivo programado con frecuencia mayor que en una oficina, por el uso continuo.
- Cambio o limpieza de filtros según el tipo, con registro de la intervención.
- Verificación de que los equipos rearrancan solos después de un corte.
- Control de presiones, consumo y temperaturas de trabajo, no solo limpieza.
- Coordinación de horarios: los trabajos se programan fuera de las corridas analíticas.
Cómo lo resolvemos
Proyecto con redundancia, alarmas y plan de mantenimiento documentado, con técnicos matriculados, seguros y ART al día. Ver instalación en clínicas y consultorios y climatización en clínicas.
