Una sala de entrenamiento no es una oficina con espejos. Una persona sentada disipa poco calor; la misma persona haciendo burpees disipa varias veces más, y además transpira. Esa combinación de calor y humedad es lo que hace que muchos boxes tengan equipos que funcionan al máximo y adentro siga siendo insoportable.
Calor sensible y calor latente
Un equipo de aire acondicionado baja la temperatura y, de paso, quita algo de humedad. En un box la proporción se invierte: hay tanta transpiración evaporándose que buena parte de la capacidad del equipo se gasta en condensar agua en vez de bajar grados. Por eso pasa lo típico, el termómetro marca veinticuatro y la sensación es de sauna.
La consecuencia práctica es que el cálculo tiene que contemplar ocupación real en clase llena y nivel de actividad, no metros cuadrados. Ya tratamos la versión general en climatización para gimnasios; acá va el caso del local chico de una sola sala.
El error más común al dimensionar
Elegir el equipo con el local vacío. El dueño visita el local un martes a las tres de la tarde, ve que con un equipo alcanza, y después a las diecinueve horas entran veinte personas. El dimensionado se hace sobre la clase más concurrida del horario pico de verano, con la puerta abierta por circulación.
El segundo error es olvidarse de la renovación. Sin aire exterior, el dióxido de carbono sube rápido con gente entrenando y aparece la sensación de aire viciado y el olor que no se va.
Qué equipo suele convenir
- Piso techo de alta capacidad en pared alta, tirando en diagonal sobre la zona de trabajo. Mueve mucho caudal, que es justo lo que hace falta.
- Dos o tres equipos repartidos mejor que uno gigante: si uno sale de servicio, la clase sigue.
- Extracción mecánica con entrada de aire, dimensionada por cantidad de personas. Sin esto, el resto no alcanza.
- Ventiladores de techo de gran diámetro como complemento: aumentan la evaporación sobre la piel y mejoran la sensación sin consumir casi nada.
Cuidado con la ubicación de las unidades
En un box hay barras, soga, anillas y cosas que vuelan. La unidad interior tiene que estar fuera del alcance de una pelota medicinal y lejos de la zona de levantamiento. Las unidades exteriores, por su parte, suelen ir en el frente o en el techo del local, y ahí hay que revisar dos cosas: que la estructura banque el peso con vibración y que la descarga no dé contra la ventana del vecino, porque el reclamo llega.
Qué mantenimiento pide
- Filtros cada 15 días: con polvo de magnesio, tiza y pisada constante, se cargan rápido.
- Limpieza profunda de serpentina dos veces al año. La humedad alta permanente favorece el desarrollo de hongos y el olor sale por las bocas.
- Control del desagote: es el rubro donde más condensado se genera, así que la pendiente y el sifón tienen que estar bien resueltos.
- Revisión eléctrica del tablero, porque suelen convivir con equipos de música, cinta y múltiples tomas agregadas.
Qué hacemos nosotros
Calculamos la carga con ocupación real, proponemos el reparto de equipos y resolvemos también la parte eléctrica con electricistas matriculados. Ver instalación en gimnasios y ventilación y extracción.
