En detalle
Lo que conviene saber antes de contratar
La guerra de la temperatura en la oficina
Es el conflicto más común en espacios compartidos, y casi nunca se resuelve subiendo o bajando el control. El problema es que unos puestos reciben el chorro directo y otros están fuera del alcance del equipo. La solución es de distribución, no de potencia: repartir el caudal con más bocas o más equipos, redirigir el flujo lejos de las cabezas y, cuando se puede, zonificar para que cada sector tenga su consigna. Lo evaluamos en el relevamiento, incluso en oficinas ya climatizadas.
Salas de reuniones y de servidores: dos casos aparte
Una sala de reuniones pasa de vacía a llena en minutos, y con doce personas adentro la carga térmica se dispara. Necesita capacidad de respuesta rápida y, sobre todo, no compartir el equipo con la planta abierta. Una sala de servidores es el extremo opuesto: carga constante las 24 horas, sin personas, donde una falla del equipo tiene consecuencias inmediatas. Ahí se proyecta con redundancia y con un plan de mantenimiento más exigente que en el resto de la oficina.