Es una de las consultas más frecuentes al terminar el verano. La respuesta corta es que en la mayoría de los casos no hace falta, y que una funda mal elegida es peor que dejar la unidad como está.
Para qué está diseñada una unidad exterior
Para vivir a la intemperie. El gabinete es de chapa con pintura de terminación para exterior, los componentes eléctricos van en una caja cerrada y el agua de lluvia tiene por dónde salir. La lluvia, de hecho, ayuda a arrastrar polvo del condensador.
El problema de las fundas cerradas
- Condensación: una funda impermeable y sin ventilación atrapa la humedad adentro. El resultado es corrosión sobre el paquete y sobre los tornillos, justo lo contrario de lo buscado.
- Nidos: el espacio cerrado y templado bajo la funda es el lugar ideal para roedores e insectos. Los cables del ventilador son lo primero que muerden.
- Arranque con la funda puesta: pasa siempre. El equipo arranca en un día templado de agosto, el ventilador no puede mover aire y el compresor trabaja contra presión altísima.
- Equipos frío calor: se usan justamente en invierno. Taparlos deja al equipo sin posibilidad de intercambiar calor.
Cuándo sí conviene cubrir
- Obra cerca: polvo de demolición, cemento o pintura. Se cubre solo mientras dura la obra, con el equipo sin uso, y se destapa apenas termina.
- Caída constante de hojas o semillas: alcanza con una cubierta tipo techito sobre la parte superior, que no encierra los laterales.
- Goteo de un aire de un piso superior o descarga de agua sobre la unidad: ahí el problema se resuelve desviando el agua, no tapando el equipo.
Cómo se cubre bien
Con una cubierta que proteja solo la parte superior y deje libres las caras de entrada y la reja de salida del ventilador. Material transpirable, sujeción firme para que el viento no la arranque y un cartel visible o una traba que recuerde que el equipo no se puede encender así.
Lo que sí conviene hacer antes del invierno
- Sacar hojas y pelusa del condensador y de la base del gabinete.
- Verificar que el desagote del gabinete no esté obstruido.
- Revisar el estado del soporte, los tacos y los antivibratorios. Ver soportes de la unidad exterior.
- Controlar que la aislación de las cañerías esté sana y no deshilachada por el sol. Ver aislación de cañerías.
El caso de los equipos frío calor
En modo calor la unidad exterior trabaja como evaporador: toma calor del aire exterior y por eso se enfría por debajo de la temperatura ambiente. En días húmedos y fríos se forma escarcha sobre el paquete y el equipo entra en ciclo de descongelamiento, que es cuando sale ese vapor blanco y aparece agua bajo la unidad. Todo eso requiere que el aire circule libremente. Una funda, una caja o un cerramiento improvisado impiden el descongelamiento y el equipo directamente deja de calefaccionar.
Es normal en equipos frío calor y confunde a mucha gente, que cree que hay una pérdida. Lo que conviene prever es dónde cae esa agua, porque en un balcón o sobre una vereda puede generar un problema con el vecino o una zona resbaladiza. Se resuelve con una bandeja de recolección y un desagote conducido.
Antes de cubrir cualquier cosa
- Verificar si el equipo es frío solo o frío calor.
- Si es frío calor, no se cubre nunca durante la temporada de uso.
- Si se cubre por obra, dejar una señal visible de que no se puede encender.
En resumen
Tapar por protección general, no. Cubrir con criterio y por un motivo puntual, sí. Ver cómo dejar el aire listo antes del invierno.
