El salón está vacío y fresco a las veinte horas. A las veintidós hay ciento veinte personas, luces encendidas y cocina trabajando, y el equipo no da abasto. No es que el equipo sea malo: es que se dimensionó para un local, no para un evento.
La carga de un salón es casi toda gente
En una oficina la carga principal suele ser el sol y los equipos. En un salón de eventos la carga principal son las personas, y cada persona bailando disipa varias veces lo que disipa sentada. Ciento cincuenta invitados equivalen, en carga térmica, a una cantidad de frigorías que sorprende a cualquiera que haya calculado por metro cuadrado.
Sumale la iluminación escénica, que aunque hoy sea LED sigue aportando, los equipos de sonido, el sector de cocina o de calentamiento de viandas y las velas de las mesas. Todo eso aparece de golpe.
El error más común: dimensionar al promedio
Un salón no tiene carga promedio, tiene picos. Y además tiene un requisito que otros rubros no tienen: velocidad de respuesta. La gente no espera dos horas a que baje la temperatura, y a la media hora de calor el evento se arruinó.
Por eso la estrategia correcta no es solo capacidad, es también prenfriado. El salón se enfría antes de que entre la gente, aprovechando la inercia térmica de paredes y piso, y el equipo después sostiene el pico en vez de tener que remontarlo.
Qué equipo suele convenir
- Roof top o equipos de alta capacidad con conductos cuando el salón es grande: distribuyen parejo y permiten incorporar aire exterior, que en un salón lleno es imprescindible.
- Varios piso techo repartidos en salones medianos, para que ninguna mesa quede en el chorro directo ni en la zona muerta.
- Aporte de aire exterior regulable: con el salón lleno hace falta renovación; con el salón vacío conviene cerrarla para no gastar de más.
La distribución importa tanto como la capacidad. Las bocas tienen que tirar por encima de la altura de las personas y barrer el salón, nunca apuntar a una mesa. Si el salón tiene sector de pista y sector de mesas, conviene poder reforzar la pista.
Ruido y vibraciones
En un salón de eventos el ruido del equipo compite con la música en los momentos tranquilos, que son los discursos y el brindis. Las unidades interiores tienen que estar seleccionadas con margen para trabajar a velocidad media y no al máximo, y las exteriores montadas sobre antivibratorios, especialmente si el salón está en una zona con vecinos. Tema relacionado en ruido y vecinos.
Qué mantenimiento pide
- Service completo antes de la temporada alta, no durante. Un salón no puede parar un sábado.
- Limpieza de filtros con frecuencia alta si hay servicio de catering en el mismo ambiente.
- Revisión del tablero y de las protecciones, porque conviven con sonido, iluminación y cocina.
- Prueba real del sistema una semana antes de las fechas fuertes, con el equipo a plena carga.
Lo que ofrecemos
Trabajamos con urgencias 24 horas, que en este rubro es la diferencia entre resolver y perder un evento. Ver climatización de locales, instalación por conductos y mantenimiento comercial.
