El tablero es el centro de la instalación: desde ahí se protege todo lo demás. Cuando quedó viejo o chico, no avisa con un ruido ni con una luz: avisa con térmicas que saltan, bornes tibios y circuitos que se caen juntos.
Seis señales claras
- Todavía tiene tapones o fusibles. Tecnología de otra época: hoy se reemplazan por llaves térmicas.
- No hay disyuntor diferencial. Es la única protección pensada para las personas.
- Una sola llave para toda la casa. Cualquier falla deja todo a oscuras y encontrarla es a ciegas.
- No queda lugar para sumar circuitos. Aparece al instalar un aire o un termotanque eléctrico.
- Bornes tibios o con marcas de calor. Señal de conexión floja: es el paso previo al borne quemado.
- Cables sin identificar. Encarece cualquier reparación futura.
Qué implica renovarlo
Se arma un gabinete nuevo con una térmica por circuito, disyuntor diferencial, bornera ordenada y cada llave rotulada. El corte de energía se limita a unas horas y se coordina con vos. El detalle está en la página de tableros eléctricos.
Cuánto lugar conviene dejar
Siempre un poco más del necesario. Un cargador de auto, un aire nuevo o un horno eléctrico se suman después, y tener reserva evita reemplazar el gabinete otra vez en dos años.
Tablero nuevo, circuitos viejos
Renovar el tablero mejora la protección, pero si el cableado está deteriorado conviene planificar la instalación eléctrica por etapas: primero tablero y circuitos críticos, después el resto. Y si la vivienda no tiene puesta a tierra, ese es el otro trabajo que no conviene postergar.
Antes de decidir
Mandanos una foto del tablero abierto y contanos los metros de la vivienda: con eso podemos decirte si conviene ampliarlo o reemplazarlo, y cuánto sale. Escribinos desde electricista domiciliario en CABA.
Ampliar o reemplazar: cómo se decide
No siempre hace falta un tablero nuevo. Si el gabinete es moderno, tiene espacio libre en el riel y la bornera está en condiciones, sumar uno o dos circuitos es un trabajo corto. El reemplazo se justifica cuando se juntan varias condiciones: gabinete lleno, protecciones de distinta época conviviendo, cables sin identificar y bornera con marcas de calor. En ese escenario, cada ampliación nueva cuesta más de lo que suma.
Hay un caso intermedio frecuente en departamentos: dejar el tablero existente como seccional del sector viejo y montar uno nuevo para lo que se va a renovar. Ver tablero principal y tableros seccionales.
Cómo es el día del trabajo
- Relevamiento e identificación. Antes de desarmar nada se identifica qué circuito alimenta qué. Es el paso que más tiempo ahorra después.
- Corte y desmontaje del tablero viejo, con la vivienda sin energía durante esa franja.
- Montaje del gabinete nuevo, con el corte general, el disyuntor diferencial y una térmica por circuito.
- Conexionado y ajuste de bornes con el torque que corresponde, que es lo que evita el recalentamiento futuro.
- Pruebas. Se ensaya el disyuntor, se verifica cada circuito y se mide.
- Rotulado y entrega, con cada llave identificada: ver rotulado de tableros.
En una vivienda estándar el trabajo entra en una jornada, y el corte efectivo de energía es de unas horas coordinadas con vos, no del día entero.
Qué conviene sumar mientras está abierto
Hay cosas que cuestan poco en el momento y bastante más después. La protección contra sobretensiones es la más clara: en verano, con tormentas y variaciones de la red, es lo que salva la electrónica de un aire inverter o de una caldera. Ver protección contra sobretensiones. También es el momento de dejar previsto el circuito del aire acondicionado o del cargador de auto aunque todavía no los tengas. El trabajo lo hacemos con electricistas matriculados, presupuesto cerrado y garantía por escrito de 365 días.
