Es uno de los llamados más frecuentes en temporada de tormentas: la casa funciona normal durante semanas y apenas empieza a llover el disyuntor baja. No es un capricho del aparato. El agua está cerrando un camino a tierra que en seco no existe.
El mecanismo
El diferencial compara la corriente que va por la fase con la que vuelve por el neutro. Mientras son iguales, no pasa nada. Si una parte se escapa hacia tierra, detecta la diferencia y corta. El agua, sobre todo la de lluvia con sales y suciedad, conduce lo suficiente como para armar ese camino entre un conductor y una estructura puesta a tierra. Por eso la falla aparece y desaparece con el clima.
Dónde entra el agua, por orden de frecuencia
- Artefactos de exterior: apliques de pared, reflectores, luces de jardín y farolas con la junta vencida o el portalámparas con humedad.
- Cajas de paso a la intemperie sin tapa estanca o con los prensacables sueltos.
- Caños embutidos en muros que filtran: el agua entra por una grieta de fachada y recorre el caño hasta una caja.
- Canaletas y cañerías exteriores que acumulan agua en los tramos bajos.
- Tomas de patio, quincho o pileta sin tapa o con tapa rota.
- Motores de portón, bombas y cercos eléctricos con el gabinete abierto o rajado.
Cómo se localiza sin adivinar
- Cuando corte, subí el disyuntor con todas las térmicas abajo. Si sostiene, la fuga está en un circuito.
- Subí las térmicas de a una. La que lo haga caer identifica el circuito comprometido.
- Dentro de ese circuito, desconectá artefactos de exterior uno por uno hasta que deje de disparar.
- Si no sostiene ni con todas las térmicas abajo, el problema está antes, en la alimentación del propio tablero.
Esa secuencia la puede hacer cualquiera con cuidado y sin herramientas. La medición de aislación de cada tramo con megóhmetro, que es lo que confirma el punto exacto, ya requiere instrumental.
La fuga que suma sin ser una sola
Un detalle que confunde: el diferencial suma las fugas de todos los artefactos conectados. Puede haber tres puntos con humedad, cada uno fugando poco, y el conjunto alcanzar el umbral solo cuando llueve fuerte. Por eso a veces se desconecta un artefacto, parece resuelto, y a la semana vuelve a cortar. Hay que revisar todos los puntos expuestos, no solo el primero que aparece.
Lo que jamás hay que hacer
Poner el disyuntor en 300 miliamperes para que aguante, o directamente puentearlo hasta que pase la tormenta. El umbral de 30 miliamperes existe porque es el valor que protege a una persona. Un diferencial de 300 miliamperes protege contra incendio, no contra electrocución, y en exterior mojado esa diferencia es literal. Tampoco sirve secar con secador de pelo el artefacto y volver a cerrar todo: la junta que dejó entrar agua va a dejar entrar más.
Cuándo no es la lluvia sino el viento
Hay un caso que se confunde con el anterior y conviene distinguir. Si el disyuntor corta los días de tormenta pero también en días secos con viento fuerte, lo más probable es que haya un conductor rozando una estructura metálica, una rama golpeando la bajada aérea o un cable de exterior mal sujeto que se mueve. El movimiento hace que la aislación dañada contacte de manera intermitente. El síntoma es el mismo, pero la reparación no pasa por sellar: pasa por sujetar y reemplazar el tramo lastimado.
La reparación definitiva
Reemplazar artefactos de exterior por versiones con grado de protección adecuado, sellar cajas y prensacables, corregir la filtración de la fachada si el agua entra por ahí, y separar el circuito de exterior con su propio diferencial para que una falla en el jardín no deje la casa entera sin luz. Ver iluminación exterior y de jardín, para qué sirve el disyuntor y qué revisar después de una inundación.
