Un estudio profesional suele ocupar un departamento o una planta dividida en despachos individuales, con puertas cerradas por confidencialidad. Ese detalle, que parece de uso, es el que define toda la instalación: cada despacho cerrado es un ambiente térmico independiente.
Por qué la puerta cerrada cambia todo
En una oficina abierta un equipo grande reparte para todos. En un estudio, cada despacho tiene su puerta cerrada, su ventana, su computadora y una o dos personas. Un equipo central sin bocas individuales deja a cada despacho librado a lo que se filtra por debajo de la puerta, que es nada.
Y cada despacho tiene carga distinta: el que da al oeste se recalienta a la tarde, el interno casi no tiene ganancia solar. Con un solo termostato en el pasillo, siempre hay alguien incómodo. Lo tratamos en general en climatización de oficinas.
La sala de reuniones es el caso extremo
Está vacía la mayor parte del día y de golpe entran ocho personas con notebooks a una audiencia de tres horas. Si el equipo está dimensionado para el promedio, la sala se vuelve irrespirable. Si está dimensionado para el pico, cuando hay dos personas el equipo cicla y tira frío en ráfagas.
La solución práctica es un equipo inverter con buen rango de modulación y, sobre todo, aporte de aire exterior. En una sala cerrada con ocho personas, el problema a las dos horas no es la temperatura: es el dióxido de carbono, que da sueño y dolor de cabeza. Ver renovación de aire en oficinas.
Qué equipo suele convenir
- Multi split cuando hay varios despachos y un solo lugar disponible para unidades exteriores, que es el caso típico en un edificio con reglamento estricto.
- Conductos con zonificación si hay cielorraso y se puede pasar: una sola máquina, bocas por despacho y control por zona. Es la solución más prolija.
- Splits individuales solo si hay lugar real para todas las unidades exteriores y el consorcio lo permite.
Para elegir entre las primeras dos, ver multi split o equipos individuales.
El consorcio y el frente del edificio
Este es el obstáculo práctico más frecuente. Muchos edificios de oficinas no permiten unidades exteriores en el frente ni en el contrafrente visible, y exigen un lugar determinado. Antes de comprar equipos hay que resolver dónde van las exteriores y con qué autorización, porque eso condiciona el tipo de sistema. Ver qué pide una administración.
Ruido y horarios de obra
Un estudio no puede tener a un técnico picando pared durante una audiencia. La instalación se planifica por etapas, con los trabajos ruidosos concentrados en días y horarios acordados, y el edificio suele tener sus propias restricciones horarias.
Qué mantenimiento pide
Es un uso relativamente limpio, así que el service anual antes del verano alcanza, más lavado de filtros cada mes o dos meses. Lo que sí conviene controlar es el desagote de los equipos instalados sobre cielorraso, porque una pérdida sobre un escritorio con expedientes es un problema mayor que la reparación en sí.
Presupuesto y ejecución
Hacemos el relevamiento, tramitamos lo que pida la administración y trabajamos con seguros y ART al día. Ver instalación en oficinas y aire central o varios split.
