Las zapatillas colgando de un solo toma son el síntoma más visible de una instalación que quedó vieja. No es un problema de comodidad: es la forma más común de sobrecargar un circuito pensado para otra época.
Por qué quedaron cortas las instalaciones
Una vivienda de los años ochenta se proyectaba con dos o tres circuitos y unos pocos tomas por ambiente. Hoy en un dormitorio conviven televisor, cargadores, computadora, router, ventilador y a veces un aire acondicionado. El consumo total no siempre creció tanto, pero la cantidad de puntos de conexión sí, y mucho.
Criterio práctico por ambiente
- Dormitorio: un par de tomas a cada lado de la cama, uno para el escritorio y uno libre en la pared opuesta.
- Living y comedor: un grupo cerca del centro de entretenimiento, otro para el sector de sillones y al menos uno en cada pared larga.
- Cocina: es donde más hacen falta. Tomas sobre la mesada bien distribuidos, más uno por cada artefacto fijo, cada uno con su circuito cuando la potencia lo justifica.
- Lavadero: uno para lavarropas, otro para secarropas y uno adicional.
- Baño: uno fuera de la zona de salpicadura, con protección diferencial.
- Exterior y balcón: tomas estancos si hay uso previsto.
Tomas no es lo mismo que circuitos
Sumar tomas a un circuito existente no agrega capacidad: reparte la misma entre más puntos. Lo que define cuánto se puede conectar es la cantidad de circuitos, su sección de cable y sus protecciones. Una instalación actualizada separa iluminación, tomas de uso general, tomas de uso especial para cocina y lavadero, y líneas dedicadas para aire acondicionado y termotanque eléctrico.
Otra diferencia importante es el tipo de toma. Los modelos viejos de dos patas no tienen tierra y no deberían seguir en servicio: cualquier artefacto con carcasa metálica queda sin protección y el disyuntor no puede actuar como corresponde.
Señales de que faltan tomas y circuitos
- Zapatillas encadenadas o prolongaciones cruzando ambientes.
- La térmica salta cuando coinciden dos electrodomésticos.
- Las luces se atenúan al arrancar el lavarropas o la heladera.
- Tomas de dos patas sin tierra en toda la casa.
- Fichas y tomas tibios al tacto después de un rato de uso.
Qué implica agregar
Depende de si hay capacidad en el tablero y de si el circuito existente admite la ampliación. A veces alcanza con sumar bocas sobre una línea holgada. Otras veces, la respuesta honesta es que hace falta un circuito nuevo desde el tablero, porque agregar tomas a una línea saturada solo mueve el problema de lugar.
Cómo lo resolvemos
Relevamos el tablero, medimos el estado de la instalación y proponemos un esquema por etapas si el presupuesto manda. Electricistas matriculados, presupuesto cerrado y garantía por escrito de 365 días. Ver instalación de tomas e interruptores, cuántos circuitos necesita una casa y instalación de cocina y lavadero.
