Cuando una casa suma un aire acondicionado por ambiente, un termotanque eléctrico, un anafe de inducción y eventualmente un cargador de auto, la pregunta deja de ser qué cable va a cada toma y pasa a ser si la alimentación general alcanza.
Qué es la acometida
Es el conjunto que va desde la red de la distribuidora hasta el tablero principal: el cable de alimentación, el medidor y la protección de cabecera. Define el techo de toda la instalación. Se puede tener un tablero interior impecable y seguir sin poder encender dos cosas a la vez si la acometida quedó chica.
El cálculo de demanda
No se suman todas las potencias instaladas, porque nadie enciende todo al mismo tiempo. Se calcula una demanda máxima simultánea aplicando coeficientes a cada grupo de consumos. Los circuitos de iluminación y tomas generales se estiman por superficie y cantidad de bocas; los consumos especiales se toman con su potencia real y un coeficiente propio según la probabilidad de uso conjunto.
- Climatización: el conjunto de equipos de aire, que en verano funcionan realmente en simultáneo.
- Agua caliente eléctrica: un termotanque tiene una potencia alta y un uso concentrado. Ver qué necesita un termotanque.
- Cocción eléctrica: anafes de inducción y hornos empotrados, cada vez más frecuentes.
- Carga de vehículo eléctrico, que es un consumo alto y de muchas horas seguidas.
- Bombas y piletas, con su corriente de arranque.
El grado de electrificación
La práctica argentina clasifica las viviendas en grados de electrificación según superficie y cantidad de bocas previstas, y a cada grado le corresponde una demanda de referencia y una cantidad mínima de circuitos. Ese criterio, que la serie AEA 90364 desarrolla, es el punto de partida: después se corrige hacia arriba por los consumos especiales que tenga la vivienda concreta.
Qué pasa cuando queda corta
- La protección de cabecera corta en los momentos de mayor uso, casi siempre en verano a la noche.
- La tensión cae y los motores trabajan forzados, con más consumo y menos vida útil.
- Aparecen soluciones caseras: puentear, subir la protección, repartir consumos a mano.
- El cable de alimentación trabaja permanentemente al límite y envejece más rápido.
Es el conductor que va del medidor al tablero principal, y tiene una particularidad: es el único tramo de la instalación que no está protegido contra sobrecarga desde su origen aguas abajo, porque la protección está justamente al final del recorrido. Por eso se dimensiona con criterio holgado, se instala por canalización propia y protegida, y no se le hacen derivaciones intermedias. Cuando se amplía la potencia contratada, este cable es lo primero que hay que revisar: seguir alimentando un tablero nuevo con el cable viejo es dejar el punto más comprometido sin tocar.
Ampliar la acometida
Aumentar la potencia contratada es un trámite ante la distribuidora, y suele requerir adecuar la instalación interna: el cable de alimentación, el tablero y a veces el espacio del medidor. En un PH o un edificio hay que sumar la disponibilidad de la columna montante, que es un límite físico que no depende del propietario. Ver instalación eléctrica en PH.
Qué conviene prever en obra nueva
Dejar el cable de alimentación con un escalón de reserva y el tablero con espacio libre para varios circuitos más cuesta poco mientras la obra está abierta, y evita rehacer todo en cinco años. Ver cuántos circuitos necesita una casa.
Lo calculamos antes de proyectar
Relevamos el consumo real y previsto, y definimos si hace falta ampliación o alcanza con reorganizar. Electricistas matriculados y garantía por escrito. Ver instalación eléctrica domiciliaria.
