El baño es el ambiente más riesgoso de una vivienda desde el punto de vista eléctrico: hay agua, hay piso mojado, hay pies descalzos y hay metal por todos lados. La equipotencialidad es la medida que atiende exactamente esa combinación, y sin embargo es de las que menos se ejecutan.
El problema que resuelve
El riesgo eléctrico no aparece por tocar algo con tensión, sino por tocar dos cosas que están a tensiones distintas al mismo tiempo. Si una canilla queda con una tensión ligeramente diferente de la del desagüe de la bañera, una persona mojada tocando ambas se convierte en el puente. La equipotencialidad los une entre sí para que esa diferencia no exista, aunque aparezca una tensión parásita.
Qué se une
- Cañerías metálicas de agua fría y caliente.
- Cañerías metálicas de desagüe cuando las hay.
- Cañería de gas, en su ingreso al ambiente.
- Bañera o receptáculo de ducha metálico.
- Estructuras metálicas expuestas, por ejemplo marcos o soportes.
- El conductor de protección de los tomacorrientes y artefactos del ambiente.
Cómo se ejecuta
Con un conductor de protección adicional que enlaza todos esos elementos y se conecta al sistema general de puesta a tierra. Las uniones se hacen con abrazaderas específicas sobre metal limpio, no con alambre enroscado. Y el recorrido tiene que ser continuo: cada interrupción anula la idea. En obra nueva se resuelve fácil porque las cañerías están a la vista; en una reforma hay que aprovechar el momento en que el baño está abierto.
La tierra general lleva la corriente de falla al suelo y permite que la protección actúe, pero mientras eso ocurre pueden existir diferencias de potencial momentáneas entre masas cercanas. La equipotencialidad actúa en el ambiente, localmente y de forma permanente. Son medidas complementarias, y la normativa argentina las trata así. Ver puesta a tierra.
Las zonas del baño
Además del enlace equipotencial, el baño se divide en volúmenes según la distancia a la bañera o ducha, y en cada uno cambia lo que se puede instalar: qué grado de protección necesita el artefacto y si se admiten tomacorrientes o no. Ese criterio se detalla en instalación eléctrica en baños.
La cocina comparte el problema con menos intensidad: hay agua, hay artefactos metálicos grandes y hay cañerías. Cuando la cocina tiene anafe eléctrico, horno empotrado o mesadas metálicas, el enlace equipotencial es igual de razonable. Ver instalación eléctrica de cocina y lavadero.
Cómo se verifica que quedó bien
La comprobación no es visual: se mide continuidad entre cada elemento enlazado y el borne de tierra del tablero, con la instalación sin tensión. El valor tiene que ser prácticamente nulo. Una abrazadera apretada sobre pintura, sobre óxido o sobre una cañería con un tramo plástico intercalado da continuidad aparente y resistencia real alta, que es lo mismo que no tener nada. Por eso la medición se hace punto por punto y se anota, no se resuelve con un tester que apenas pita.
Muchas instalaciones antiguas usaban las cañerías metálicas como tierra de hecho. Cuando se reemplazan por termofusión plástica, esa continuidad desaparece de golpe y la instalación queda peor que antes sin que nadie lo note. Si te cambiaron la instalación sanitaria, revisá la eléctrica.
Cuándo hacerlo
- En obra nueva, siempre, antes de cerrar.
- En refacción de baño, mientras las cañerías están accesibles.
- Si sentís cosquilleo en canillas o en la ducha eléctrica, de inmediato.
- Si reemplazaron cañerías metálicas por plásticas.
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