Pasa en casi toda reforma: se pinta, se coloca un revestimiento o se tapa una caja que molestaba, y años después hay una falla en ese punto que obliga a picar la pared para encontrar un empalme que nadie sabe dónde quedó.
Qué es una caja de paso
Es el punto donde los conductores cambian de dirección, se derivan hacia otro lado o se empalman. Existen porque el cable no se puede tirar indefinidamente dentro de un caño con curvas, y porque toda derivación necesita un lugar con espacio donde la conexión quede firme y ventilada.
Por qué tiene que quedar accesible
La razón es simple: todo empalme es un punto de falla potencial. Una conexión floja genera resistencia, la resistencia genera calor, el calor deteriora el aislante y eso termina en falla a tierra o en principio de incendio. Un empalme accesible se revisa y se ajusta. Un empalme emparedado solo se descubre cuando ya falló. Ver por qué fallan los empalmes con cinta.
Toda conexión o derivación tiene que ser accesible sin destruir la construcción. Eso es lo que significa registrable: se saca una tapa y se ve. La normativa argentina de instalaciones eléctricas es explícita en que las uniones no pueden quedar inaccesibles dentro de la mampostería. Una tapa pintada del color de la pared cumple, aunque no se note. Una caja bajo el revoque, no.
Dónde se pierden las cajas
- Detrás de muebles fijos de cocina o placares, que en los hechos las vuelven inaccesibles.
- Bajo cerámicos o revestimientos colocados sobre la pared existente.
- Arriba de un cielorraso suspendido sin registro, lo más común en locales.
- Tapadas con yeso durante un trabajo de pintura.
Qué tiene que tener una caja bien resuelta
- Espacio suficiente: los conductores no se aplastan al cerrar la tapa.
- Conexiones con borneras o conectores adecuados, no retorcidas y encintadas.
- Los caños entrando con sus conectores, sin el borde cortante a la vista.
- Tapa colocada y tornillos puestos, siempre.
- El conductor de protección derivado también en la caja, no interrumpido.
Cómo se recupera una caja perdida
Se acota primero: se identifica el circuito afectado, se mide continuidad desde los extremos y se estima el tramo donde está el corte. Recién ahí se abre, y la apertura es de unos centímetros, no de una pared entera. Si el recorrido es imposible de determinar, muchas veces conviene abandonar ese tramo y tirar un circuito nuevo por canalización accesible: sale menos que picar a ciegas.
El cielorraso suspendido
Es el caso más frecuente en locales y oficinas. Como el cielorraso se desarma, muchos lo consideran accesible por definición y dejan las conexiones apoyadas sobre las placas, sin caja. No alcanza: la caja cumple una función propia, que es contener la conexión y evitar que un empalme que falla propague fuego hacia el material del cielorraso. Accesible significa que se puede llegar a la caja, no que se puede llegar al cable. Y si arriba del cielorraso pasan conductos de aire o cañerías de agua, la ubicación de las cajas se piensa para que sigan siendo alcanzables después de que todo eso esté montado.
Las cajas se ubican pensando en el uso futuro del ambiente, no en la comodidad del momento. Detrás de donde va a ir la biblioteca no se pone una derivación. En cielorrasos se prevé registro. Ver instalación eléctrica en PH y casas antiguas.
Si sospechás que tenés cajas tapadas
En una reforma es el momento de sacarlas a la luz y dejar la instalación registrable. Lo hacemos con electricistas matriculados y garantía por escrito. Ver reformar la instalación de un departamento y agregar un circuito o rehacer todo.
