Una preinstalación es cañería, desagote, alimentación eléctrica y espacio para la unidad exterior, todo hecho antes de que se cierren las paredes. Si está bien hecha, colgar el equipo es un trabajo de horas. Si está mal, se descubre el día que se instala, cuando ya no hay a quién reclamarle.
El momento para revisarla es la entrega
Mientras el departamento está en período de garantía de obra, un defecto de preinstalación es un reclamo válido ante el desarrollador. Seis meses después, es un gasto tuyo. Por eso conviene llevar a alguien que sepa mirar, o al menos saber qué mirar.
Lo que hay que verificar sí o sí
- Dónde salen los caños. La posición de la punta de cañería define dónde puede ir la unidad interior. Si quedó en un lugar imposible, el equipo va a estar donde no sirve.
- Que la cañería esté sellada y con presión. Una punta abierta durante meses de obra significa humedad y suciedad adentro del cobre. Lo correcto es que la obra la haya dejado cargada con nitrógeno y tapada.
- El desagote. Que exista, que tenga pendiente y que vaya a un punto real, no a un caño que termina en el aire.
- La alimentación eléctrica. Sección adecuada, térmica propia identificada en el tablero y llegada hasta el punto del equipo.
- El espacio exterior asignado y su acceso para instalar y para dar service después.
Las medidas que importan
Pedí el plano de la preinstalación y fijate la distancia entre la posición interior y la exterior, y el desnivel entre ambas. Los fabricantes fijan longitudes máximas y desniveles máximos por modelo, y superarlos afecta el rendimiento y a veces la garantía. Si el recorrido es largo, puede hacer falta carga adicional de refrigerante o trampas de aceite. Ver distancia máxima entre unidades y desnivel y trampas de aceite.
La capacidad prevista
Una preinstalación está hecha para un rango de capacidad, porque el diámetro de las cañerías y la sección del cable lo condicionan. Si la obra previó un equipo de 3000 frigorías y el ambiente pide 4500, no alcanza con comprar el equipo más grande: hay que verificar si esa cañería y ese cable lo soportan. Preguntarlo en la entrega evita la sorpresa.
El error más común de obra
Cañerías aplastadas o dobladas con radio muy cerrado durante el replanteo, que restringen el paso del refrigerante y no se ven porque están embutidas. Se detecta al presurizar. Por eso conviene que la verificación incluya una prueba de presión antes de dar el ok a la entrega. Ver prueba de presión con nitrógeno.
Lo que conviene pedir por escrito
- Plano con recorridos y ubicación de puntas.
- Capacidad máxima prevista por ambiente.
- Constancia de que la cañería quedó presurizada y sellada.
- Identificación en el tablero de las térmicas de cada equipo.
La unidad exterior y el espacio asignado
En muchos desarrollos, cada unidad funcional tiene un lugar asignado en una bandeja común o en la azotea, y no siempre está a la vista desde el departamento. Pedí que te muestren cuál es el tuyo, cómo se accede y si la cañería ya llega hasta ahí. Si el lugar asignado está encerrado entre otros equipos o contra una pared sin espacio de aspiración, eso se reclama al desarrollador, no al instalador que venga después.
Antes de comprar el equipo
Conviene definir capacidad por ambiente con la preinstalación en la mano, porque lo que dejó la obra puede condicionar el modelo. Comprar primero y ver después es la secuencia que termina con un equipo que no se puede conectar a lo que hay.
Cuando llega el momento de instalar
Se hace vacío con bomba, se verifica hermeticidad, se conecta y se mide en marcha. Si la preinstalación estaba bien, todo eso sale sin sorpresas. Ver preinstalación de aire acondicionado y qué preguntar antes de aceptar una preinstalación.
