Electricidad

Caída de tensión: por qué las tiradas largas fallan

El cable soporta la corriente pero al final de la línea llega menos tensión de la que debería. Qué provoca, cómo se calcula y cómo se corrige.

22 de junio de 2026 4 minutos de lectura Escrito por técnicos matriculados
Instalación de aire acondicionado en pared antigua, CABA: detalle 6

El galpón del fondo, el quincho a cincuenta metros, la bomba de la pileta: son los lugares donde los motores arrancan con dificultad y las luces se atenúan cuando se enciende algo. No es falta de potencia contratada. Es caída de tensión en el cable.

Qué es exactamente

Todo conductor tiene resistencia. Cuando circula corriente, parte de la tensión se consume en el propio cable y no llega al artefacto. Esa pérdida crece con la longitud y con la corriente, y baja cuando se aumenta la sección. Por eso una tirada larga puede necesitar un cable mucho más grueso del que pediría la corriente por sí sola.

Qué provoca en la práctica

  • Motores que arrancan mal: con menos tensión el motor toma más corriente para dar el mismo par, se calienta y acorta su vida.
  • Luces que se atenúan cada vez que arranca un consumo grande en el mismo circuito.
  • Equipos electrónicos que se resetean o que directamente protegen y se apagan.
  • Pérdida de energía en forma de calor dentro del cable, que se paga en la factura y no hace nada útil.
  • Aires acondicionados que no llegan a régimen y compresores que trabajan forzados.

El criterio habitual en la práctica argentina es mantener la caída acumulada dentro de límites bajos: del orden de unos pocos por ciento entre el medidor y el punto de consumo, con un margen algo mayor admitido para circuitos de fuerza motriz que para iluminación, porque la iluminación se nota de inmediato. La reglamentación AEA 90364 fija los porcentajes máximos según el tipo de circuito; lo importante es que el cálculo se haga, no que se recuerde el número de memoria.

Cómo se calcula

Se necesitan cuatro datos: la corriente que va a circular, la longitud real del recorrido de ida, la sección del conductor y si el sistema es monofásico o trifásico. La caída crece de forma proporcional a la corriente y a la longitud, e inversamente proporcional a la sección. Un detalle que se olvida: en monofásico la corriente hace el camino de ida y de vuelta, así que la longitud que cuenta es el doble del recorrido físico.

Las cuatro formas de resolverlo

  1. Aumentar la sección. Es lo más directo y casi siempre lo más barato si todavía no se tiró el cable.
  2. Acercar el tablero a la carga con un seccional, de modo que la tirada larga lleve una sola línea gruesa en lugar de varias finas. Ver tableros seccionales.
  3. Pasar a trifásica cuando la demanda lo justifica: la misma potencia se reparte y la caída baja. Ver trifásica o monofásica.
  4. Repartir las cargas entre fases para que ninguna quede sobrecargada respecto de las otras.

Por qué no se arregla con un estabilizador

Un estabilizador al final de la línea compensa la tensión de salida tomando más corriente de entrada, y más corriente significa todavía más caída en el mismo cable. Sirve como paliativo para un equipo puntual, no como solución de instalación. Ver cuándo sirve un protector de tensión.

Cuándo sospechar

Medí la tensión en el tablero y en el punto más lejano, con la instalación cargada. Si la diferencia es notoria, hay caída. Si además el cable está tibio en todo su recorrido, está trabajando al límite.

Lo verificamos antes de presupuestar

Cuando la tirada es larga incluimos el cálculo en el presupuesto, así la sección queda definida antes de comprar el cable y no después. Ver cálculo de sección.

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